Creo que todos transitamos un camino en la vida, un camino que puede cambiar su rumbo, pero nunca dejará de ser ese camino. Una ruta con principio y fin, el cual no es la muerte; porque el camino no es más que nuestra escencia, nuestra personalidad, nuestra imagen, nuestra vida, es nosotros más allá de lo físico. En él está registrada cada influencia que hemos tenido, cada enseñanza, cada maestro, cada persona que ha participado en nuestra vida en mayor o menor medida. Una ruta incompleta; pero no porque no hayamos llegado a lograr determinadas cosas, no hayamos decido hacer algo, sino porque esos pedazos que faltan, esos largos o cortos tramos, han ido a parar a los caminos de otros. Hoy mi camino ha tomado un nuevo rumbo, un pequeño pero gran cambio, ha incorporado tramos de otros caminos y está en realidad, en la transición a un nueva dirección. ¿Cuál es? Nadie sabe aún. No se a dónde voy, no se con quien llegaré, solo se que en algún lado estaré el día de mañana.
A lo largo de los años vamos escuchando muchas cosas que nos llegan y nos afectan. Pero la gente habla de las cosas, como si fueran iguales para todos. Cada persona se propone una meta en la vida, y necesita distintas cosas para seguir adelante. Por eso me parece que, y esto contradice un poco mi oración anterior, la gente pierde el tiempo luchando contra los que no piensan iguales a ellos. Asi es, contradice, porque al parecer ellos necesitan eso, necesitan que todos creamos en lo mismo, en lo que ellos creen. Pero al mismo tiempo, cada uno de ellos necesita creer en lo que cree para vivir, para seguir el camino sin caer. ¿Qué existe?Todo, mientras alguien crea, existirá. Desde el momento en que alguien pensó en los dioses de cada religión, en los dioses griegos, egipcios, en la madre tierra, en lo que sea, todo eso comenzó a existir y formar parte de la vida, del mundo de hecho, porque, creamos o no, todo eso está rodeándonos.
Lo que yo necesito para seguir, es creer en vos. No se quién sos, no se cómo sos, no se dónde estás, ni si ya te conocí. Solo se que existís y en algún momento, con esta determinación lo digo, formarás parte de mi vida.
De esto me di cuenta hoy. De esto y algo más, algo que me ayuda a seguir, y espero que el que lea esto se de cuenta de lo mismo.
Realmente soy afortunado de tener ciertas personas en mi vida. De tener en mi camino, los rastros de los caminos de ellos y ellas. Incluso gente que no aprecio, ha dejado su huella en mi pasado, y me ha ayudado.
En fin, muchos pensamientos mios se han reafianzado. Mis convicciones son más fuertes.
Con una venda en los ojos, confiaré en los que me acompañan, y seguiré mi camino.
Creo que sería un mundo más alegre si me acompañaran con eso. Quizás los ojos sean los culpables de tanta destrucción.
Agustín V.
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