lunes, 29 de octubre de 2012

Who's the enemy?

Quizás sería más útil y positivo ver al resto de las personas como luces que proyectan lo bueno y lo malo que tenemos dentro.
En un principio sé que es algo confuso pensar a lo bueno como sombras, pero llego a eso partiendo de que todo lo que hacemos y lo que somos está conectado con el resto del mundo. No importa qué tan buena sea una acción, siempre tendrá repercusión para bien y para mal en lo que nos rodea (indirectamente, claro está).
Así es que, en conclusión, el peor enemigo de cada uno, por no decir el único, es uno mismo. Es nuestra actitud, nuestra reacción a los hechos que nos rodean, lo que hace la diferencia, lo que causa la solución o el problema. Entonces, no hay que preocuparse por cambiar a los demás, y andar con cuidado de con quién nos juntamos; enfocarse en uno mismo y perfeccionar lo que se deba, sería la clave para una vida más llevadera y en definitiva más feliz.


Agustín L.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Solutions

El mundo se viene abajo, y la gente solo piensa en qué puede hacer la presidenta para que no le vaya mal. Antes que nada, no voy a defender ni atacar a ningún partido político en específico.
La gente está realmente ciega, o es realmente egoísta. Cualquiera sea el caso, si sigue así, vamos mal.
No me gusta mucho la historia, pero sé que de ella se puede aprender mucho. Y no hay que investigar demasiado para tener un dato muy importante en cuenta: ningún partido político ha hecho feliz a un país entero. Es imposible que se pueda contentar a todos, o más aún me atrevo a decir, que se pueda abastecer las necesidades de todos, al mismo tiempo. La lamentable explicación es que somos humanos, y nunca nos satisfacemos con lo que tenemos, siempre queremos más.
Esto lleva al tema de los enfrentamientos entre partidos políticos: es completamente estúpido pelearse contra la oposición. ¿Quieren solucionar las cosas? Vayan y pónganse de acuerdo para hacer lo mejor para todos en una medida igualitaria. Pero no, la gente solo piensa lo que quiere pensar, se cierra en sus ideas, en sus verdades, y se dedica a degradar a los que piensan distinto como portadores de la mentira.
Me pregunto yo que clase de estúpido puede votar a alguien que hace todo mal. Nadie. Ni siquiera los negros de la villa, y así lo voy a decir porque así son reconocidos. Ni siquiera ellos votan de esa manera.
El voto acá, en este país, se le da al que los haya comprado, ya sea literalmente o por sus futuras acciones supuestamente convenientes para el país o para ellos mismos (casi siempre, la segunda). Luego, la parte de la población no beneficiada, desea otro partido por la misma razón que los anteriores. Y ambas fracciones acusan al otro de idiota, bobo, no pensante...
No soy soberbio ni egocéntrico, pero hay ideas que poseo que las creo prácticamente verdades, y una de ellas es que la gente pierde su tiempo en todas esas peleas, y realmente son todas estúpidas, en ese sentido. Si quieren solucionar las cosas, entonces lleguen a acuerdos.

Mis soluciones para el mundo, porque esto no pasa solo en Argentina, son las siguientes:
A- Matar a todos los que no sirvan para el progreso del país, entiéndase, gente sin estudios ni habilidades laborales que solo se dediquen a la vagancia y robar. Matar a todos los que no cumplen con su deber de ejercer y hacer cumplir la justicia, entiéndase: jueces, policías y demás cuyas acciones son puramente egoístas, sin pensar en el bien de la comunidad. Para el resto de las personas, que se le impongan multas por cada falta que se cometa para con el planeta y los demás. Las calles serían vigiladas por personal adecuado, para que no haya ningún tipo de situación no debida. Instruir a las personas desde pequeños, pero incluyendo a los actualmente adolescentes, adultos y demás, las normas que una sociedad debe tener, las reglas que uno mentalmente debe imponerse, principalmente el respeto y la consideración hacia todo el que los rodea. (Lo de matar se podría sustituir por encarcelar, pero realmente hay mucha gente que merece la muerte).

B- Establecer cada partido político y sus seguidores, luego que cada uno de ellos se vaya a vivir a un lugar en específico para cada grupo. En sus tierras, ellos ejercerán lo que acordaron, sin el derecho de entrometerse en los demás.
Sería divertido ver cómo cada uno se va dónde piensa sería un lugar mejor, para terminar en un nuevo caos.
Mi oración anterior claramente demuestras que esa idea es una solución más práctica para que la gente luego aprenda lo que anteriormente mencioné, que siempre querremos más, y siempre surgirán nuevas necesidades que no compartiremos con el otro.

La opción A es, cabe aclarar, mi verdadera opinión de un mundo más utópico. Sobre todo, la instrucción del respeto hacia los demás, uno de los pilares primordiales para sostener cualquier relación, y más aún, cualquier grupo de personas. El que no se ajuste a eso, el que atente contra el daño hacia nuestro planeta y contra la civilización, deberá ser castigado, la condena se aplicará según la gravedad de su acto, claro está... Pero la gente debe entender que hasta las cosas más básicas, nos conducen al caos, cosas tan básicas e imperceptibles para muchos como es chocarse a alguien en la calle y no pedir perdón, o enojarse cuando otro nos choca, sin considerar la carga que puede estar llevando esa persona en sus hombros y solo quiere llegar a su hogar y descansar. Pero hasta para el más cansado es fácil decir "Permiso" "Gracias" "Disculpe".


Agustín L.

martes, 11 de septiembre de 2012

I don't wanna dream

Estoy en un sueño sin saberlo, y tengo todo bajo control. Mi alrededor va adquiriendo un color perfecto, hasta que una mancha negra se filtra desde la realidad y despierto liberando un grito lleno de ira por haberme quedado dormido una vez más.


Agustín L.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Stop the hate.

¿Cuántas veces nos han dicho "Y vos quien sos para hablar de..?" o "no te metas que nadie te invitó"?
Si hay algo que me molesta, es esa gente que te dice  tales cosas. ¿Quién soy yo? Una persona. ¿Desde cuándo uno tiene que pedir permiso para opinar? Solo porque no les gusta lo que decimos,ya nos echan, como si no tuviéramos derecho a hablar.
No necesito invitación para meterme a una charla. Si la cosa era privada, hubieran ido a hablar al baño.
Toda persona tiene derecho a opinar sobre lo que quiera, a decir lo que se le cruce por la cabeza, siempre desde una postura igual al otro, nada de egocentrismo ni de ofensas. Desde luego que aquel que se mete solo para perjudicar, sí debe ser echado. Sin embargo uno puede opinar lo que quiera, desde un lugar humilde, con sabiduría necesaria de acuerdo al caso, y con la palabra abierta al intercambio de ideas y a la modificación de las mismas propias o ajenas.

Por otro lado, no creo que sea correcto insultar y degradar a otros por ser "inferiores".
(Voy a tratar el tema de manera muy personal, aquellos que se vean involucrados o sean cercanos a mi, reconocerán el asunto y sinceramente poco me importa que lo hagan en caso de que vayan a sentirse ofendidos).
El criticar a otros es algo muy común, pero puede ser peligroso. El motivo por el cual digo esto es, como en lo que a todo refiere, el exceso. Es normal que el ser humano busque defectos en otros. A veces uno critica solo por diversión, otras porque le disgusta que la otra persona crea que hace bien algo que hace mal.
Pero cuando esas críticas que uno hace cada tanto al notar algún defecto en otro se convierten en la constante búsqueda consciente o inconsciente de defectos en el otro, entonces es algo para tener en cuenta. ¿Acaso esa gente necesita una constante postura de superioridad frente a otros? Entra en juego el hecho de criticar desde dos posiciones distintas: sabiendo realmente, o solo por criticar de mala gana.
Esto un poco vuelve al tema anterior, el hecho de que tenemos derecho a criticar, a diferencia de lo que algunos dicen "quien sos vos para decir tal cosa, primero mira tus defectos". La verdad es que si yo veo que alguien hace algo mal,¿Por qué no puedo decirlo? Yo conozco mis defectos, capaz no todos, pero eso no me quita el derecho de opinar negativamente de alguien(de hecho creo que es imposible que todos conozcamos nuestros defectos, porque si lo pensamos, hay cosas que son subjetivas, y además el hecho de que los conozcamos no va a significar que vayamos a desecharlos). Distinto es cuando una persona maliciosamente opina sobre otro para degradarlo. En ese caso realmente me parece que esa persona no tiene tal derecho.
Volviendo al exceso, creo que ciertas personas llegan a un punto en que cada cosa que los demás hacen mal es para criticar, valga la redundancia, excesivamente. Caso reciente, gente que hablaba mal de competidores de las olimpiadas. ¿Realmente esa gente merece algún tipo de crítica? Aunque haya perdido en la primera ronda, todos esos competidores han hecho miles de sacrificios y son de los mejores del mundo, y sin embargo hay gente que se toma el derecho de criticarlos? Es realmente deplorable que la gente no pueda ver esas cosas.
Abarcando un poco más allá del tema "críticas", la gente debe pensar antes de hablar de lo que sea. Debe analizar las cosas desde el punto más objetivo de lado, y esto tiene que volverse un proceso completamente natural más allá de que suene algo tedioso. De otro manera vamos a vivir peleándonos con todos, degradando a gente que no lo merece.
La vida tiene tantas cosas buenas, las personas también, y no vale la pena perder tanto tiempo frustrados y enojados por tonterías. Hay que empezar a ser selectivos con las cosas a las cuales uno le presta atención, creo que muchos se están equivocando y no solo dañan a los demás, sino también a sí mismos.

Agustín L.

miércoles, 20 de junio de 2012

Don't let the pain consume you

Hay cosas que le provocan a uno tanto dolor. Y es un dolor tremendamente horrible, repugnante que nos consume tan rápido reduciéndonos a la nada misma. Desde nuestro corazón se abre un hueco que se expande dando puntadas que retumban por todo nuestro cuerpo y nos hace retorcer de la angustia. Gracias a varias personas tengo la fuerza necesaria para no dejar que me consuma el dolor que cualquiera me pueda causar. Y gracias a Dios, tengo un don que me permite expulsar esos sentimientos a través de mi mano, a través de un lápiz, lapicera, marcador o lo que fuere que sirva para dibujar. Dibujar con el corazón, eso hace a un gran artista creo yo, más allá de los detalles técnicos, eso lo puede perfeccionar cualquiera. "la practica hace al maestro". No se si hace a un maestro, pero sí hace que alguien se perfeccione en eso, y lo haga de manera correcta. Pero el sentimiento que una obra transmite, eso no se practica, eso se da, eso se entrega desde el interior del dibujante, pintor, del artista. Por eso en mi caso, con el dibujo, cuando me vienen estos sentimientos sean feos o lindos, agarro lo que sienta que tenga que agarrar, pongo una hoja delante mio, y que mi corazón se exprese libremente, sin pensar pues la mente ata al corazón, a los sentimientos. Espero que cada uno tenga su actividad en la cual pueda descargar esos sentimientos, incluso si con solo salir a caminar y observar el mundo los ayuda, siempre mantengan la cabeza en alto, y no se dejen consumir por el hueco que otros puedan provocar en ustedes.

Agustín L.

domingo, 20 de mayo de 2012

Hug

Una vez en la facultad, clase de filosofía, leí una teoría sobre el amor en la antigüedad, en El banquete de Platón. La teoría decía, dice, que  antiguamente los hombres eran más una especia de criaturas, conformadas por dos humanos fusionados: tenían cuatro brazos y cuatro piernas, dos cabezas, etc. Eran mucho más veloces y fuertes, y un día, quisieron subir al monte donde estaban los dioses. Éstos, como castigo, no solo los bajaron a la tierra nuevamente, sino que los cortaron por la mitad. Desde entonces, cada persona busca su otra mitad, la mitad a la cual estaba fusionada antes. (como tema aparte, por esa razón hay hombres buscando hombres y mujeres buscando mujeres, y no solamente hombres buscando mujeres y viceversa ...)
En fin, en base a esa teoría muy interesante, me surgió un pensamiento:
Cuando abrazamos a alguien, podemos conectar nuestro corazón con el de esa persona. Eso es lo que pasa cuando abrazamos a la gente que queremos, podemos sentir su corazón, sentir su escencia, su cariño, todo. Cuanto más queremos a alguien, más fuerte lo abrazamos, incluso sabiendo que lo vamos a volver a ver pronto. Creo que es un instinto, un intento de fusionarnos con esa persona. Creo que a pesar de haber estado fusionado a una sola persona, existen otras con una esencia tan similar, tan combinable con nosotros, que nos provoca abrazarlos fuertemente, para sentir nuestras almas, nuestros corazones fusionarse por un segundo.

Agustín L.

jueves, 19 de abril de 2012

Losing control, that's the interesting part.

Tantas cosas fuera de nuestro control cuando al amor nos referimos. A veces uno piensa "sería más fácil poder decidir". Que existiera ese botón que apretamos y suprimimos a dicha persona de nuestro corazón, que nos causa tanto dolor al no corresponder nuestro amor. Pero, no creo que sea tan buena idea poder elegir a quien amar y a quien no. A quien querer, a quien odiar. Somos humanos, complejos, con defectos y virtudes, somos únicos y realmente interesantes. Creo que si pudieramos elegir esas cosas antes mencionadas, dejaríamos de ser personas, y pasaríamos a ser meros robots u objetos animados. Sentiríamos y dejaríamos de sentir a nuestra conveniencia. Qué tiene de vivo eso? Nada. Eso no sería vida; la vida es una aventura llena de muchas emociones y momentos felices y tristes por igual.
Ya lo he mencionado, solo lo abordo más específico para este punto: insisto en que la diversión de la vida está en ser seres humanos, con la complejidad que eso conlleva. Una vida sin problemas sería hiper monótona y aburrida, sin motivaciones, sin peleas por la gente que uno ama, sin derrotas que nos hacen más fuertes, nada..
Me cuesta mucho seguir con estos sentimientos que vienen y se van, como si mi propio corazón ya tuviera el mismo problema que yo(mala memoria) y se olvide cuánto te desea. Pero, es parte del entrenamiento de la vida, el aprender a sobrellevar esta situación, tal como muchas otras que se presentan. Algo que el anime y el taekwondo me han otorgado, la perseverancia y las ganas de seguir peleando para ser cada vez más fuerte.


Agustín L.