jueves, 11 de agosto de 2011

Fallen humanity.

Hoy en día es tan fácil caer en lo típico. Ser original no es nada original.
Chicos que pretenden diferenciarse terminan formando parte de una tribu urbana o cualquiera sea el estúpido nombre que eligen, que también trata de hacerlos únicos, apesar de estar rodeado de iguales.
La moda vuelve a ser como antes. Se usan las cosas que hace un par de años parecían feas, ñoñas, tontas, etc. Es casualidad? No lo creo.
Lo que hace un par de años era feo, y apenas se veía alguien con eso, ya sea un peinado, vestimenta, etc, ahora queda bien. Empieza siendo original, y al cabo de unos meses todos son iguales una vez más.
El mundo cada vez está más raro. El caos reina. Los mercados nos venden de todo. Nos hacen pensar que tenemos más necesidades de las que realmente tenemos, solo para enriquecerse ellos.
Estamos cayendo y el fondo aún no es visible. Tampoco es visible la cima. De donde venimos y a donde vamos.
¿Seguir yendo a donde vamos, o ir por donde vinimos? Si la población mundial fuera menor, el caos sería el mismo. Mientras seamos humanos, y por ende seamos tan iguales y tan diferentes, no podrá haber un mundo feliz y perfecto para todos. Pero la esperanza de llegar a algo parecido no se pierde.
Todo esto, todo lo que pasa es real. Pero lo que puede pasar también. Lo que está en las mentes de luchadores como yo, eso es real. Y algún día confío en que será real para todos.

Agustín V.

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