miércoles, 15 de agosto de 2012

Stop the hate.

¿Cuántas veces nos han dicho "Y vos quien sos para hablar de..?" o "no te metas que nadie te invitó"?
Si hay algo que me molesta, es esa gente que te dice  tales cosas. ¿Quién soy yo? Una persona. ¿Desde cuándo uno tiene que pedir permiso para opinar? Solo porque no les gusta lo que decimos,ya nos echan, como si no tuviéramos derecho a hablar.
No necesito invitación para meterme a una charla. Si la cosa era privada, hubieran ido a hablar al baño.
Toda persona tiene derecho a opinar sobre lo que quiera, a decir lo que se le cruce por la cabeza, siempre desde una postura igual al otro, nada de egocentrismo ni de ofensas. Desde luego que aquel que se mete solo para perjudicar, sí debe ser echado. Sin embargo uno puede opinar lo que quiera, desde un lugar humilde, con sabiduría necesaria de acuerdo al caso, y con la palabra abierta al intercambio de ideas y a la modificación de las mismas propias o ajenas.

Por otro lado, no creo que sea correcto insultar y degradar a otros por ser "inferiores".
(Voy a tratar el tema de manera muy personal, aquellos que se vean involucrados o sean cercanos a mi, reconocerán el asunto y sinceramente poco me importa que lo hagan en caso de que vayan a sentirse ofendidos).
El criticar a otros es algo muy común, pero puede ser peligroso. El motivo por el cual digo esto es, como en lo que a todo refiere, el exceso. Es normal que el ser humano busque defectos en otros. A veces uno critica solo por diversión, otras porque le disgusta que la otra persona crea que hace bien algo que hace mal.
Pero cuando esas críticas que uno hace cada tanto al notar algún defecto en otro se convierten en la constante búsqueda consciente o inconsciente de defectos en el otro, entonces es algo para tener en cuenta. ¿Acaso esa gente necesita una constante postura de superioridad frente a otros? Entra en juego el hecho de criticar desde dos posiciones distintas: sabiendo realmente, o solo por criticar de mala gana.
Esto un poco vuelve al tema anterior, el hecho de que tenemos derecho a criticar, a diferencia de lo que algunos dicen "quien sos vos para decir tal cosa, primero mira tus defectos". La verdad es que si yo veo que alguien hace algo mal,¿Por qué no puedo decirlo? Yo conozco mis defectos, capaz no todos, pero eso no me quita el derecho de opinar negativamente de alguien(de hecho creo que es imposible que todos conozcamos nuestros defectos, porque si lo pensamos, hay cosas que son subjetivas, y además el hecho de que los conozcamos no va a significar que vayamos a desecharlos). Distinto es cuando una persona maliciosamente opina sobre otro para degradarlo. En ese caso realmente me parece que esa persona no tiene tal derecho.
Volviendo al exceso, creo que ciertas personas llegan a un punto en que cada cosa que los demás hacen mal es para criticar, valga la redundancia, excesivamente. Caso reciente, gente que hablaba mal de competidores de las olimpiadas. ¿Realmente esa gente merece algún tipo de crítica? Aunque haya perdido en la primera ronda, todos esos competidores han hecho miles de sacrificios y son de los mejores del mundo, y sin embargo hay gente que se toma el derecho de criticarlos? Es realmente deplorable que la gente no pueda ver esas cosas.
Abarcando un poco más allá del tema "críticas", la gente debe pensar antes de hablar de lo que sea. Debe analizar las cosas desde el punto más objetivo de lado, y esto tiene que volverse un proceso completamente natural más allá de que suene algo tedioso. De otro manera vamos a vivir peleándonos con todos, degradando a gente que no lo merece.
La vida tiene tantas cosas buenas, las personas también, y no vale la pena perder tanto tiempo frustrados y enojados por tonterías. Hay que empezar a ser selectivos con las cosas a las cuales uno le presta atención, creo que muchos se están equivocando y no solo dañan a los demás, sino también a sí mismos.

Agustín L.