Después de revelar cosas, de seguir el instinto propio, y el consejo de mi mejor amiga; una noche de lágrimas. Vienen bien de vez en cuando, me recuerdan que sigo siendo una persona, con todo lo que eso implica. El sufrimiento por amor es parte de lo que somos. Pero todas las noches terminan, y el sol siempre vuelve a salir. Realmente me sentí muy bien el día posterior a lo que pasó. Seguimos hablando, te sigo queriendo, me seguis queriendo; eso es realmente un motivo por el cual estar feliz.
Seguir la intuición de uno es algo muy divertido de hacer. En la vida no se puede avanzar siempre pensando todo previamente. Analizando cada cosa, pensando cada posibilidad, muchas veces nos quedaremos sentados simplemente pensando. Hay algo muy interesante de los humanos, y es esa segunda cosa que nos lleva a tomar decisiones, que nos controla a veces, que nos hace dudar, etc.: el corazón. Los sentimientos son los que le dan diversión a la vida. Le dan emoción, le dan vida. Es una pena que del amor nazca el odio, pero al mismo tiempo, que mundo aburrido sería si no existiera un mal que combatir. Es difícil ver las cosas siempre positivamente, pues a veces tenemos que enfrentar situaciones verdaderamente graves, pero hay que demostrarles a esas situaciones que podemos sobrellevarlas, y que tenemos cosas por las cuales luchas, personas y sueños por los cuales seguir viviendo, y por eso no nos van a detener.
Pensar antes de hablar está bien, pero cuando la intuición habla, también hay que escucharla, y no hace mal seguirla de vez en cuando.
Agustín V.
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